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martes, 1 de febrero de 2011

La Lectura.

Siempre quise saber qué es lo más importante que habré hecho en mi vida hasta ahora. La respuesta a esa pregunta no me la he podido contestar, simplemente porque no encuentro fundamentos para contestarla.

Tengo 22 años y creo que me falta mucho por vivir, pero supongo que si mañana me toca irme a rendir cuentas, no podría pensar en algo que haya hecho algo importante en mi vida. Supongo que tampoco habré podido cambiarle la vida a alguien o si quiera la perspectiva que tiene de él.

Ahora que tengo algún momento de reflexión lo empiezo a buscar, creo que ha estado tan cerca que nunca lo he podido ver, siempre lo que uno busca puede que esté más cerca de lo que se ha pensado. Quizá ha sido tan pequeño, tan insignificante que nunca le he puesto atención y que no le he encontrado, hasta ahora, la magnitud a cuán maravilloso ha sido en mi vida.

Simplemente, debo de ponerme a reflexionar esto, a través de qué he podido, siquiera cambiar la perspectiva del mundo de alguna persona. Simple y sencillo, ¿qué ha podido cambiar mi perspectiva? La lectura en mí ha sido fundamental para poder hacer demasiadas cosas en mi vida, ha estado en mis tristezas, en mis amores, en mis engaños y desengaños, me ha hecho ver que aunque una abuela sea de la familia, puede llegar a ser una persona ambiciosa y desalmada, ha llegado al noveno círculo del infierno hasta la novena esfera del paraíso junto a los ángeles, ha amarnos los unos a los otros.

Me ha hecho imaginar cosas que nunca mi cerebro hubiera podido formar. Ha hecho que mi boca diga palabras que conquisten corazones y cambien la mentalidad de las personas, ha hecho que mis ojos vean más que simples párrafos y letras, ha hecho que mis manos apuñalen a la hoja blanca y la hagan sangrar tinta.

Quisiera saber a cuántas personas he cambiado gracias a la literatura, habrán sido muchas, porque básicamente todo lo que digo, lo que escribo es gracias a los libros. El leer ha sido mi máximo placer, me ha ayudado a crecer y a vivir, imaginar y tratar de entender el mundo en el cual estoy.
A mis 22 años, ahora sé que la vida me ha regalado algo, y ha sido la literatura, le agradezco a mis padres que me han ayudado a aprender a leer, sin ellos no podría ser nada, pero también agradezco a García Márquez, a Alighieri, a Fuentes y todos aquellos que me han ayudado a crecer intelectualmente.

Siempre habrá que agarrar un libro, un periódico, un texto o un cuento para poder cambiar nuestra perspectiva del mundo y cuando tengamos que rendir cuentas con Dios, decir que gracias a Dante y a su descripción del paraíso, llegamos a él.