Dios es redondo.
¿Qué puede ser más apasionante que el futbol? , ¿Qué capacidad tiene un corazón para albergar tantas emociones en 90 minutos?, es ahí donde comienza la magia, la pasión, el amor. Donde la persona que esta a un costado, puede ser un hermano que solamente se puede encontrar en ese templo sagrado, aquel templo donde las ilusiones suceden, se convierten en sueños, esperanzas, cantos y llantos, donde cada exhalación de alegría es conjuntada con la de otras personas mas, convertida en una sola voz, en un solo grito. Aquel grito que puede hacer llorar de tristeza a unas personas, pero también derramar lágrimas de alegría en otras, esas tres letras que pueden unir a un país entero, sin colores, ni partidos políticos, ni clases sociales, simplemente unidad, simplemente ¡GOOOOL!.
Esa pasión derrochada, esas lágrimas derramadas, esos rezos míticos que hacen que el cielo se nuble de esperanza, donde los sueños se pueden convertir en realidad o en una amarga pesadilla. Pero ¡que importa!, con solo ver a 11 héroes sudando, luchando, perdiendo el alma en cada salto, en cada barrida, en cada tiro, jugando por un solo objetivo que es hacer feliz a miles de personas mas, esa es la belleza del futbol. Partidos épicos, pinceladas mágicas que quedaran siempre en la memoria de la gente, aquel gol de Maradona en el mundial del 86, aquella silueta dibujada en el aire de Manuel Negrete, la clase de Zidane, la magia de Ronaldinho, el temperamento de Cuauhtémoc Blanco, todo ese conjunto, esos recuerdos, es la magia del futbol. Simplemente todo gira a través de ese balón o esas playeras amarradas o esa lata, todo gira alrededor de Dios, por eso digo esa frase… “Dios es Redondo”.
Dedicado a todas las personas que el futbol es su pasión.
Guillermo Muñiz.
¿Qué puede ser más apasionante que el futbol? , ¿Qué capacidad tiene un corazón para albergar tantas emociones en 90 minutos?, es ahí donde comienza la magia, la pasión, el amor. Donde la persona que esta a un costado, puede ser un hermano que solamente se puede encontrar en ese templo sagrado, aquel templo donde las ilusiones suceden, se convierten en sueños, esperanzas, cantos y llantos, donde cada exhalación de alegría es conjuntada con la de otras personas mas, convertida en una sola voz, en un solo grito. Aquel grito que puede hacer llorar de tristeza a unas personas, pero también derramar lágrimas de alegría en otras, esas tres letras que pueden unir a un país entero, sin colores, ni partidos políticos, ni clases sociales, simplemente unidad, simplemente ¡GOOOOL!.
Esa pasión derrochada, esas lágrimas derramadas, esos rezos míticos que hacen que el cielo se nuble de esperanza, donde los sueños se pueden convertir en realidad o en una amarga pesadilla. Pero ¡que importa!, con solo ver a 11 héroes sudando, luchando, perdiendo el alma en cada salto, en cada barrida, en cada tiro, jugando por un solo objetivo que es hacer feliz a miles de personas mas, esa es la belleza del futbol. Partidos épicos, pinceladas mágicas que quedaran siempre en la memoria de la gente, aquel gol de Maradona en el mundial del 86, aquella silueta dibujada en el aire de Manuel Negrete, la clase de Zidane, la magia de Ronaldinho, el temperamento de Cuauhtémoc Blanco, todo ese conjunto, esos recuerdos, es la magia del futbol. Simplemente todo gira a través de ese balón o esas playeras amarradas o esa lata, todo gira alrededor de Dios, por eso digo esa frase… “Dios es Redondo”.
Dedicado a todas las personas que el futbol es su pasión.
Guillermo Muñiz.
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